Los niños sin lonche

Los niños que no llevaban lonche a la primaria, pero eran buenos para los golpes.

Los niños que no llevaban lonche a la primaria, pero eran buenos para los golpes.

Una mujer con carácter muy irascible que conocí cuando le pregunté por un departamento que rentaba.

Crónica de dos rubias que vendían perfumes en una plaza comercial de Budapest.

Un casero muy peculiar que me rentaba una habitación en la Colonia Americana.

Un taxista que no estaba dispuesto a perder diez pesos.

Dos cajeros de Oxxo muy autoritarios, que regañaban a todos los clientes.

Anécdota de un compañero de pintura que hacía retratos con material que sacaba de la basura.

Un gato indiferente a los manjares de un mercado.

Crónica de mi encuentro con una Lady en la Ciudad Universitaria de Puebla

Encuentro con un estudiante que no supo apreciar mi regalo conceptual.
Crónica tomada del libro "El insulto como una de las bellas artes" (Paraíso perdido, 2018)

Una maestra argentina que, en lugar de castigarme por mi bufonería, me hizo un héroe.